Juan Carlos I ha comunicado este lunes a su hijo, el rey Felipe VI, su voluntad y deseo de dejar de desarrollar actividades institucionales y completar su retirada de la vida pública para poder concentrarse en no hacer absolutamente nada. “Hay que saber decir ‘basta, hasta aquí’ porque si no no pararías nunca”, ha expresado Juan Carlos I en una carta facilitada por la Casa Real.

“Admito que siempre he tenido un grave problema de adicción al trabajo”, se sincera en el comunicado dirigido a Felipe VI. Según dice, “ha llegado el momento” de concentrarse en “no dar un palo al agua” y tocarse “los huevos”.

El rey expresa su deseo de conocer al fin la sensación “de saber que nadie va a reclamarte nada y que tu trabajo no va a ser criticado por absolutamente nadie”. También aprovecha para dirigirse a su hijo y aconsejarle que descanse de vez en cuando y mire por él mismo porque “los españoles te exprimen todo lo que pueden y siempre quieren más y más y más”.

“Si por ellos [los españoles] fuera, esas ratas me tendrían trabajando a todas horas y hasta que me muriera, sin parar, nunca tienen suficiente”, lamenta el monarca. “Son muy egoístas”, agrega.

Juan Carlos I confía a partir de ahora en poder ir a los toros o a su chalé en Suiza o a cazar elefantes sin pedir permiso ni dar explicaciones a nadie.