“¿Crees que deberíamos comprarle un coche al niño para el cumpleaños?”. Con la respuesta a esta pregunta empezó este martes la semana más extraña y sorprendente para Julio Somozas, al que su mujer confesó después de 18 años que su hijo “Miguelito” no había crecido en todos esos años porque en realidad se trata de un muñeco “Reborn”, según ha informado él mismo en una rueda de prensa convocada en su domicilio.

Después de todos estos años, este padre se lamenta de “haber perdido a un hijo con el que había conectado de una forma muy especial”. Para él, Miguel fue la “alegría” de su vida y no se explica cómo ha podido pasar tanto tiempo sin darse cuenta de que su criatura no era de carne y hueso. “Era un niño muy bueno, muy tranquilo, ¿cómo iba a desconfiar?”, afirma desconcertado, detallando que en el colegio al niño tampoco le iba demasiado mal porque “aprobaba religión y alguna más, como cualquier adolescente”.

Somozas afirma que lo más difícil será perdonar a su mujer, que lleva 18 años ocultándole la verdad. “A Miguel ya le he perdonado porque lo quiero mucho y aún es muy joven como para ser responsable de estas cosas, lo de la madre es más grave”, dice. Además, está empezando a sospechar que incluso ella podría ser una muñeca hinchable.