En su empeño por escenificar su oposición “firme” al Gobierno, e insistiendo en ignorar que es el Partido Popular la segunda formación con más votos obtenidos en los pasados comicios, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha pasado de describirse a sí mismo como el líder de la oposición a asegurar directamente que es el “presidente del Ejecutivo español, en la oposición”.

Su entorno reconoce que empezó a utilizar la expresión el pasado miércoles en un acto de campaña en San Sebastián de los Reyes, donde prometió “gobernar la oposición tanto para los que no me votaron como para los que sí lo hicieron”. Al principio, Rivera enseguida añadía “en la oposición” siempre que se presentaba como presidente, pero conforme pasan los días deja una pausa más larga entre “presidente del Gobierno” y el matiz posterior. “Habla de ministerios del Gobierno en la oposición y tiene ya diseñado un equipo en la oposición que cubrirá las principales carteras de este Ejecutivo de la oposición”, admiten fuentes anónimas, y no poco desconcertadas, de la formación naranja.

“Mi intención es reunirme con el resto de representantes de la oposición y llegar a pactos puntuales, pero procuraré gobernar la oposición en solitario y, desde luego, sin el apoyo de los separatistas”, ha declarado esta mañana en una entrevista en Onda Cero. “Los españoles han decidido confiarme esta gran responsabilidad que es presidir España en la oposición y no les fallaré”, reiteraba.

Rivera no se ha callado al ser preguntado por la opinión de Pedro Sánchez respecto a su supuesta presidencia en la oposición: “El señor Sánchez ni siquiera me llamó para felicitarme, lo cual dice mucho de su incapacidad de aceptar el resultado que arrojaron las urnas”. Pese a ello, se ha mostrado dispuesto a hablar “con quien sea, esté o no esté en la oposición, pero teniendo muy claro que el que preside soy yo”.