Tras dos días sin poder evitar mover la cabeza arriba y abajo y hacer el símbolo de los cuernos con los dedos, miles de personas que asistieron a uno de los conciertos que la banda Metallica ofreció en Barcelona y Madrid han tenido que acudir finalmente a Urgencias para que les sacaran a Satán del cuerpo. “Estamos colapsados y tenemos los pasillos llenos de gente gritando”, explica un médico del hospital La Paz, de Madrid.

“Algunos llevan vomitando desde el domingo por la noche porque ya son muy mayores para ir a un concierto”, explica un médico de Barcelona, donde se han atendido a casi 2000 endemoniados. Los pacientes berrean todo el tiempo, tienen dolor de cabeza y pronuncian frases satánicas ininteligibles como “no-sin els Matiaaaaauuurssa”.

“Practicaremos algunos exorcismos a los casos más graves y a otros les pondremos algún tema de Shakira para contrarrestar, pero antes pasaremos por Aerosmith o algún grupo de falso metal a fin de que el contraste no sea peligroso para el cuerpo”, aclaran los médicos. Afortunadamente, son pocos los afectados dado que la mayoría de asistentes vio el concierto tomando las precauciones adecuadas: a más de cien metros de distancia y mirando exclusivamente a las maxipantallas, sin exponer sus retinas directamente al grupo.

Muchos de los aquejados tienen los niveles de metal muy elevados pero, en general, deberían ir recuperando la normalidad conforme pasen los días y regresen a su rutina gris y aburrida sin contacto alguno con las ideas de libertad o rebeldía.