Un homeópata de Tarragona ha acudido esta tarde a su colegio electoral dispuesto a votar en blanco, convencido de que los efectos de su decisión se notarán en la política española con el tiempo. “Igual no en la próxima a legislatura, pero sí en unos diez años, hay que confiar”, ha dicho.

Como él, han sido varios los defensores de la homeopatía que han apostado por el voto en blanco como “tratamiento de choque para los males de España”. Algunos de ellos, incluido este ciudadano catalán, han solicitado al presidente de la mesa electoral que llenara de agua las urnas del Congreso y el Senado “porque los votos en blanco se tienen que diluir”. Sus ruegos no han sido atendidos, aunque algunos votantes homeópatas han escupido en las urnas antes de ser expulsados por agentes de la autoridad.

“La política occidental tradicional no funciona, creo que en esto estamos todos de acuerdo”, insiste el votante de Tarragona, que considera que es el momento de probar “con políticas alternativas”.

“A mí me funciona”, han asegurado los votantes homeopáticos, que insisten en que “si el voto de la homeopatía no hace nada como dicen algunos, nos quedamos igual, así que no hay nada que perder”.