Como cada año, para que no te pierdas detalle y para que disfrutes al máximo de estos tres días de fervor religioso, nuestros expertos de Idealista te informan de los horarios y los recorridos de las siete principales procesiones de Semana Santa que desfilarán por el pasillo de tu casa.

La procesión de las piezas de Lego de los Dolores. Sin duda es la que más gritos y lloros provoca entre los fieles. Pisar las piezas de Lego del suelo con los pies descalzos es lo más cercano a ser crucificado que un católico puede experimentar. No se sabe a qué hora estarán en tu pasillo, y precisamente ahí radica su grandeza.

La procesión de la Roomba de Medinaceli. Con un recorrido irregular y accidentado, esta procesión sale a las once de la mañana de su cargador en el salón y se dirige lentamente a cada una de las habitaciones. No hace falta echarle monedas porque ya se encarga de ir recogiéndolas ella.

La procesión del Santo G.I. Joe Crucificado. Custodiado por un ejército de clicks de Playmobil, y solo unos centímetros por delante de la Barbie Virgen, el Santo G.I. Joe Crucificado recorrerá el pasillo de tu casa a primera hora de la mañana del sábado.

La procesión de los testigos de Jehová. Será corta porque solo entrarán un momento al baño el sábado a las cuatro de la tarde. Los gritos de tu madre harán que vuelvan a la puerta de entrada corriendo a gran velocidad.

La procesión de las Divinas Hormigas. Irán de la cocina al salón a las siete de la tarde en busca de unas migas de pan que a ti se te cayeron al comer un bocadillo. La procesión terminará a las ocho en punto justo al lado de un bote de insecticida.

La procesión de las Eses del Perpetuo Silencio. La madrugada del sábado al domingo, cuando llegues borracho a casa, tratarás de recorrer el pasillo haciendo el menor ruido posible mientras caminas haciendo eses. A esta procesión asistirán tus padres y tu hermano, que no podrán contener el llanto ante una imagen tan triste.

La procesión de la Zapatilla de la Santa Madre. El domingo por la mañana, cuando tu madre te intente despertar para ir a misa y tú le respondas de mala manera porque te duele la cabeza, se iniciará la procesión más fugaz de todas: tu madre te lanzará su zapatilla con todas sus fuerzas desde la cocina, la cual recorrerá el pasillo e impactará de lleno en tu cabeza, provocándote un dolor similar al que experimentó Jesucristo.