Cada vez es más habitual que los dueños de una vivienda se encuentren con que los directores del banco en el que tienen la hipoteca ocupan su hogar y los dejan en la calle. Esta desagradable situación, además de compleja, puede ser muy desesperante. Por eso, nuestros expertos te explican qué hacer para prevenir o afrontar un caso de ocupación de vivienda por parte del banco.

Ata tu casa a una cadena. Págales con su propia moneda. Si no quieres que el banco ocupe tu vivienda, asegúrala con una cadena igual que hacen ellos con sus bolígrafos.

Cuando el banquero salga de tu casa, métete corriendo y cambia la cerradura. Los banqueros ocupan muchas casas cada día, así que tendrán que ir entrando y saliendo constantemente de la vivienda. Aprovecha un descuido cuando salgan y vuelve a recuperar tu casa.

Ocupa tú uno de sus cajeros. Nada es más infalible que eso. Los directores de los bancos antes que nada son personas, y nada les hace más daño que ver a otras personas durmiendo en sus cajeros. En cuanto comprueben que ahora duermes sobre un cartón dentro de uno de sus cajeros correrán a devolverte tu casa enseguida.

Una canción de Melendi puede ayudar. Aunque no puedas entrar en tu casa, lo que sí puedes hacer es estar en el rellano. Pon música de Melendi en tu móvil y espera a que sus rimas imposibles hagan el resto.

Establécete en tu segunda residencia hasta que se calmen las cosas. Si, por lo que sea, el banco también acaba ocupando tu segunda residencia, lo mejor que puedes hacer es irte a vivir a tu tercera residencia.

Cómete una pizza cuatro quesos. Esto no va a ayudarte a recuperar tu vivienda, pero a todo el mundo le gusta la pizza cuatro quesos.