Aunque la idea era pasar la velada de la mejor manera posible y con tranquilidad, Pablo Casado y Albert Rivera acabaron discutiendo delante de todos en el debate a cuatro organizado ayer. Los candidatos del Partido Popular y de Ciudadanos, respectivamente, siguieron discutiendo incluso en el coche y en casa horas después de abandonar el plató. En estos momentos siguen enfadados, según fuentes cercanas.

“No me puedo creer que me hayas echado en cara lo de no haber gobernado nunca”, protestó Rivera después de varios segundos de silencio en el coche, mientras Casado conducía visiblemente enfadado.

“Además delante de los otros”, insistía el candidato de Ciudadanos, indignado, según las fuentes.

“Eres tú el que me ha puesto en ridículo enseñando todas esas fotos”, recriminaba el líder popular negando con la cabeza. “¿Qué clase de personas van a creer que somos?”, se preguntaba. “Menudo bochorno, Ana y Vicente no sabían ni dónde meterse”, añadió después ante un semáforo en rojo.

Tanto Casado como Rivera han entrado en casa sin mirarse ni hablarse. “Tenía que haber ido yo solo”, llegó a decir Pablo Casado antes de meterse en la cama. “Claro, si por ti fuera yo me quedaría todo el día en casa”, se lamentó Rivera. “Hemos vuelto a dar el espectáculo”, se recriminaron el uno al otro. Los dos candidatos ya habían discutido públicamente el pasado sábado en la caja del Ikea.

Después de pasar la noche en vela acostados y mirando cada uno para su lado, Pablo Casado habría preguntado esta mañana si “todo eso de ayer es por culpa de lo de Sánchez”. Ante la pregunta, el líder de Ciudadanos habría reiterado, según las fuentes, que “lo de pactar con él ya quedó atrás y no hay que darle más vueltas y no quiero hablar más de eso”.