La afirmación que Pablo Iglesias hizo el pasado domingo sobre las cloacas del Estado, que según él siguen existiendo en el Ministerio del Interior, encontró ayer la rotunda respuesta del actual titular del departamento, Fernando Grande-Marlaska. El ministro da por desmontadas las “cloacas” en Interior y ha destacado que hace meses puso una tabla en la entrada, situada en los sótanos de la sede del Ministerio.

“Ahí no entra nadie porque yo puse una madera y unos palos, asunto resuelto”, ha dicho respecto al entramado de túneles subterráneos usados por la “brigada patriótica”, que actuó bajo las órdenes del exministro de Interior Jorge Fernández Díaz.

“Antes se usaban pero ahora ya no se puede pasar porque se han adoptado medidas claras y contundentes que consisten en dos maderas que pesan muchísimo”, ha dicho el actual ministro. Según afirma, también ha impreso un cartel en el que pone “Cuidado, no entrar”.
Marlaska, además, ha informado de que, desde que él es ministro de Interior, solo ha bajado “allí” a por mobiliario de oficina, dado que Fernández Díaz tenía instalado su despacho en las propias cloacas y no en las dependencias habituales.

El ministro también ha aclarado que es posible que aún quede algún miembro de la policía política del gobierno popular pero que, gracias a las tablas, “tampoco podrá salir”, por lo que, eventualmente, morirán “ahí abajo”.

A última hora, y ante las críticas de otros partidos, que consideran que el Gobierno no está ayudando a visibilizar lo que se considera que es el mayor escándalo de la democracia española, Marlaska ha anunciado la colocación de cuatro conos de color naranja fluorescente.