“Hago el pedido los lunes y me traen toda la comida de la semana. Luego la meto en unas fiambreras un poco viejas para disimular”. Con estas palabras confesaba esta mañana tu madre la gran verdad que lleva años ocultando: su comida se elabora semanalmente en las cocinas de Wetaca, la compañía que reparte “tuppers” de comida casera por toda la Península desde hace cuatro años.

“Sois muchos hermanos y ahora encima hay seis nietos y todos esperabais el servicio de siempre, así que tuve que externalizar. Pero cada vez que decíais lo buena que estaba la comida y lo buena cocinera que soy, algo moría en mi interior”, confiesa tu madre, incapaz de seguir con la farsa.

Wetaca calcula que un 60% de las españolas que sirven comida a sus hijos y nietos lo hace en “tuppers” encargados a esta empresa, aunque lo mantengan en secreto. “Algunas nos obligan a firmar contratos de confidencialidad para mantener su honor familiar”, reconocen desde Wetaca.

Muchos hijos, al descubrir la verdad, insisten en visitar las instalaciones de la compañía “para conocer a las personas que me han estado alimentando todo este tiempo y que son parte de mi familia lo quieran o no”.

Según un estudio de mercado encargado por Wetaca, en 2020 la empresa habrá conquistado por el estómago a todos los españoles. De hecho, los repartidores ya están acostumbrados a que muchos ciudadanos los abracen y se refieran a ellos como “mami” al ver que lucen el logotipo de la empresa.