“Han sido 18 años de trabajo, pronto veréis el resultado”. Esas han sido las palabras con las que Letizia Ortiz ha recibido hoy a la maraña de reporteros que la esperaban en el portal del edificio del barrio madrileño de La Latina en el que se ha instalado con una amiga. La reina de España ha abandonado el Palacio de La Zarzuela tras finalizar su documental sobre la monarquía que estaba preparando para Televisión Española.

La periodista decidió infiltrarse en la Casa Real desde dentro para llevar a cabo la mayor investigación jamás realizada sobre la monarquía. Los datos que ha extraído aparecerán en el documental ‘Reina por 6570 días’ que estrenará Televisión Española este domingo. Luego, doña Letizia recuperará su puesto de presentadora del telediario. “Tenía ganas de volver a la normalidad y retomar mi rutina diaria”, asegura tras casi dos décadas conviviendo con Felipe VI.

Ortiz llevaba más de 15 años infiltrada en la familia Borbón, a la que ha estudiado minuciosamente. “Tengo miles de horas de grabación, la ciudadanía va a poder ver una cara de la monarquía totalmente nueva”, afirma con orgullo. Confiesa ha pasado por momentos muy complicados durante el proceso y reconoce que, en más de una ocasión, temió estar perdiendo la objetividad por el estrecho vínculo que acabó forjando con los borbones.

Televisión Española ha adelantado que el documental tendrá dos horas de duración y que, después de su emisión, se emitirá una mesa de debate con la propia Letizia Ortiz. “Tengo ganas de volver con mi chico, recuperar el tiempo perdido con mi familia y seguir presentando el informativo”, se ha limitado a decir la periodista al ser cuestionada sobre su nueva vida.

Sofía y Leonor, las hijas que la periodista ha tenido con el rey durante la grabación de su reportaje, ya han sido recogidas por los servicios sociales y en estos momentos se encuentran de camino a un orfanato.