Lamentando que en España sea cada día más difícil dedicarse a la investigación científica, el obispado de Alcalá ha criticado que vayan a desmantelar su proyecto de cura de la homosexualidad “justo ahora que estábamos a solo unos pocos días de hallar una cura definitiva”, en lo que consideran una actitud “retrógrada, contraria a la ciencia y propia de otros tiempos”.

“En este país no se apoya a los investigadores y así nos va”, lamenta una fuente del obispado.

Desde la Iglesia critican con dureza la “persecución inquisitorial” del Gobierno y la sociedad, siempre reacios a los avances científicos. “¿Qué quieren? ¿Quemarnos en la hoguera? Es imposible frenar el progreso, algún día se darán cuenta”, insisten desde el obispado. Antes de este varapalo, se mostraban confiados en poder encontrar las células gays que provocan la homosexualidad “y aislarlas con rezos”, siguiendo los altos estándares de la ciencia cristiana, basada en un método de ensayo y error “que la sociedad no entiende porque vive en la Edad Media”.

“Hemos progresado mucho y la cura definitiva de esta lacra que arruina las vidas de muchas personas está a la vuelta de la esquina, pero no nos dejan seguir investigando”, explica la fuente del obispado, que confía en que la sociedad algún día estará preparada para ser más receptiva a sus avances y “quizá en el futuro se nos pida perdón”.

La Conferencia Episcopal ha querido aprovechar la indignación que ha provocado la interrupción del estudio científico para recordar a los españoles que marquen la casilla de apoyo a la ciencia en la declaración de la Renta de este año.