Este debate existe desde los albores de la humanidad. Por muchos años que pasen, ponerse de acuerdo sigue siendo misión imposible. Los que piden, creen que robar es peor, pero los que roban están convencidos de lo contrario. Para arrojar luz a esta disyuntiva, hemos enviado a uno de nuestros reporteros a pedir y también a robar durante una semana. ¿Cuál de las dos será mejor? ¿Y cuál es más triste?

Esfuerzo

Cuando pides puedes estar sentado, y si escribes un buen cartel no tienes ni que hablar; por el contrario, para robar necesitas correr, especialmente si te pillan.

Comodidad

Es cierto que pedir en la calle es muy incómodo, pero también es cierto que se puede pedir tranquilamente desde casa a través de ‘crowdfundings’ en redes sociales. Robar también se puede hacer tranquilamente desde casa a través de ‘crowdfundings’.

Bienestar

Por mucho que pidas, nunca llegarás a vivir bien porque la gente es muy tacaña; en cambio, si robas bien puedes llegar a vivir literalmente como un rey.

Autosatisfacción

No nos engañemos: pedir es triste, nadie pone en Linkedin que es vagabundo; por su parte, robar te da prestigio, solo hay que ver películas como Ocean’s Eleven o The Italian Job. Robando te puedes convertir en toda una estrella. Si robas bien despiertas admiración, si pides bien solo despiertas tristeza.

Tiempo

Si quieres sacar algo pidiendo tienes que estar todo el día en la calle. Si robas bien, después del próximo golpe te puedes jubilar, aunque lo mejor es no anunciarlo o acabarás en la cárcel.

Emoción

Pedir es profundamente aburrido. Robar te da un subidón de adrenalina que no se puede comparar con nada.

Beneficios

En un buen día pidiendo te puedes llevar diez euros y un bocadillo. En un buen día robando puedes llevarte millones de euros.

Consecuencias

Si te pillan robando te pueden meter unos años en la cárcel pero si te pillan pidiendo te dejarán para siempre en la calle.

Conclusión

Después de una semana pidiendo y otra semana robando, mi conclusión es que lo mejor es pedir ayuda para robar porque a veces puede resultar muy complicado. La próxima semana descubriremos si es mejor cumplir íntegramente tu condena o intentar fugarse de la cárcel.