Regatear el precio de la vivienda que se va a comprar puede suponer una rebaja considerable en el importe final. Cinco de cada diez compradores de vivienda negocian el importe y, de estos, ocho de cada diez consiguen rebajarlo. Sin embargo, para conseguir una rebaja hay que saber negociar muy bien. A continuación nuestros expertos te dan las claves para regatear correctamente.

De entrada, no ofrezcas más de cinco euros. Si empiezas por una oferta a la baja, el comercial entenderá que te tiene que tomar muy en serio y no se atreverá a pedir más dinero del que cuesta el inmueble. Niégate a subir por encima de los 20 euros, y acusa al vendedor de querer timarte pidiendo miles de euros por una casa en el centro. Agárralo del pecho, ponle un billete de 50 euros delante de la cara y dile que lo tome o lo deje.

Lleva decenas de llaves de casas diferentes para que piensen que tienes muchas y que no necesitas más. Mientras estés viendo la casa que te quieres comprar, aprovecha para llevar un ramillete con decenas de llaves de otras casas. Haz entender al comercial que el poder lo tienes tú, que él está más interesado en vender que tú en comprar porque ya tienes un montón de casas en propiedad.

Túmbate en el suelo y pregúntale a la casa cuánto vale en realidad. Si el comercial ve que eres capaz de comunicarte directamente con la vivienda no podrá pedir más dinero de lo que vale porque tú tendrás información directa. Haz todo tipo de preguntas a la casa delante del comercial, que comprenda que tu relación con ella es mucho más cercana que la que pueda tener él.

Demuestra al comercial que no necesitas el piso que te quiere vender comprándote otro justo al lado. Da igual que pagues por encima de su precio de mercado, lo importante es reforzar tu posición en la negociación. En cuanto el comercial vea que te compras el piso de al lado por el doble de dinero que él te estaba pidiendo, entenderá que no te puede seguir tratando como si fueras un idiota.

Demuestra que el piso no vale lo que piden y que necesita reformas colándote por las noches y derribando algunas paredes. La manera más eficiente de lograr que te pidan menos dinero por el piso es bajándole el valor a base de destruirlo de madrugada. Rompe vigas y columnas, destroza puertas y ventanas, haz pintadas insultando al comercial, todo detalle es importante para conseguir desequilibrar la balanza a tu favor.

Lee “Trump, el arte de la negociación” y sigue sus consejos hasta que sepas cómo conseguir buenos acuerdos y cómo llegar a La Casa Blanca. Utiliza el dinero de la hipoteca para pedir un préstamo con el que financiarte la campaña electoral. Comienza a insultar a todos tus oponentes y a inventar noticias que te beneficien. Tacha de noticias falsas las que te perjudiquen. Gana las elecciones por un par de miles de votos y comienza a vivir en la casa de tus sueños.

Rocía el piso con gasolina y regatea el precio con una cerilla encendida en la mano. Si le quitas tiempo para pensar al comercial, lo normal es que no pueda regatear con la seguridad habitual. Acerca la cerilla encendida a la gasolina que cubre vuestros tobillos cada vez que te pida más de lo que estás dispuesto a pagar. Hazle entender que el precio de la vivienda ahora lo decides tú y que nadie pagaría mucho por un amasijo de cenizas.