El movimiento feminista consiguió el pasado viernes demostrar que es capaz de integrar cada vez a más mujeres en la lucha por los derechos de las mujeres: según datos del Gobierno, un 20% de los manifestantes que participaron en la huelga de las mujeres eran mujeres, mientras que el año anterior la cifra no llegó al 9%.

“Hemos demostrado que las mujeres también pueden salir a la calle a reclamar sus derechos, que el feminismo no tiene por qué ser una cosa de hombres”, argumenta Manolo Ramos, portavoz de la Coordinadora para la Integración de las Mujeres en el Feminismo.

Aunque el porcentaje de mujeres que pudieron hacer huelga es bastante menor (un 2% del total de participantes), la mayor concienciación social permitió que muchas trabajadoras obtuvieran el permiso de sus jefes para salir un poco antes de la oficina y sumarse a las concentraciones. “Era el día de reclamar más visibilidad para ellas, no se va a parar el mundo si algunas aprovechan para ponerse guapas, salir a apoyar las movilizaciones y dar un poco de color a la jornada”, reconoce un directivo de la empresa Jenkins&Co., que presume de haber aumentado su plantilla “en seis secretarias y dos recepcionistas estos últimos cinco años”.

“Las mujeres son un elemento de apoyo fundamental en nuestra lucha por los derechos de las mujeres”, sentencia Paco Camuñas, presidente Del Real Club Feminista de Albacete, muy contento también de que la jornada tuviera “un ambiente más familiar que otros años”.

Como único punto a mejorar, la mayor parte de asistentes a la celebración del Día de la Mujer señala que la jornada fue escasa en pechos al aire. “Pensábamos que con el calor habría más y al final hubo menos, pero bueno, es verdad que se agradecen más cuando menos te los esperas”, admite Camuñas.