Esta semana, Apple ha presentado en un evento especial su nueva tarjeta de crédito, la llamada Apple Card. La vicepresidenta de Apple Pay, Jennifer Bailey, se subió al escenario y, para mostrar la funcionalidad más destacada de la tarjeta, extendió varios gramos de cocaína en una mesa y usó la Apple Card para cortarla “más fina que nunca”.

“Hemos cambiado completamente la experiencia de picar la raya de cocaína con la tarjeta de crédito”, sentenció con orgullo Bailey, mostrando cómo la nueva Apple Card es capaz de analizar la pureza de la droga con los sensores que tiene bajo su superficie.

“El titanio asegura un corte limpio y su tecnología avanzada se sincroniza con la aplicación de salud del iPhone para que lleves un control de la cantidad de cocaína que consumes, porque la salud es lo más importante, lo más, de verdad que, joder, yo os digo, esta vez vamos a cambiarlo todo, esta vez… mirad, es puro titanio, es que es el mejor material que… voy a picarme otra raya para que lo veáis, en un segundo la extiendo aquí y me la meto… ya está, simple, rápido, sencillo”, dijo la ejecutiva de la compañía, claramente excitada.

La aplicación de salud, conectada a la tarjeta, utilizará el aprendizaje automático en combinación con las funciones de ubicación para localizar en todo momento los mejores camellos, que tendrán una puntuación global según el grado de satisfacción de sus clientes, que podrán publicar sus reseñas usando su ID de Apple.

Con este producto, claramente enfocado a los profesionales del sector de las finanzas, el mundo del espectáculo y la publicidad, Apple inaugura un nuevo catálogo del que se sospecha que pronto formarán parte también la jeringa y la cuchara, totalmente reinterpretadas por los diseñadores de la marca de Cupertino.