La NASA ha tenido que cancelar inesperadamente el primer paseo espacial exclusivo de mujeres que estaba previsto para este viernes. Christina Koch y Anne McClain, las dos astronautas que iban a salir de la Estación Espacial Internacional a instalar unas baterías de iones de litio, se han negado a hacerlo en bikini, generando una gran incomprensión dentro de la agencia espacial.

Según ha podido saber la prensa, los científicos de la misión se encuentran muy contrariados en este momento. “Ha sido muy repentino”, lamentan. “Lo teníamos todo preparado, pero en cuanto les entregamos los bikinis espaciales se negaron a utilizarlos”, denuncian. La falta de profesionalidad de las dos astronautas ha decepcionado a la cúpula de la NASA. “Se han empeñado en que quieren trajes de hombre”, afirman sin entender nada.

Fuentes oficiales aseguran que las mujeres se han negado a salir con tan poca ropa y sin escafandra, alegando que la falta de oxígeno y la hostilidad del espacio son un peligro para su integridad. “Frío tan cerca del sol no hace, y les pondríamos crema solar”, replican desde la NASA. “Si queremos atraer a los extraterrestres habrá que enseñar un poco”, añaden con decepción.

Para hacer sentir cómodas a las dos mujeres, la NASA incluso se había gastado cerca de 150 millones de dólares en instalar escaparates alrededor de la Tierra frente a los que pudieran detenerse durante el paseo. “Hasta teníamos preparado un andamio desde el que gritarles cosas bonitas”, aseguran con la pena que les da saber que ya nunca se usará. “Nosotros más no podemos hacer. Está claro que contentar a las mujeres es imposible”, se resignan los científicos.