Tras solo unas horas de huelga feminista, a la que se ha unido la reina Letizia, el conjunto de la ciudadanía se ha visto abocado a un caos extremo en el que todo el mundo lucha por sobrevivir. “Pensábamos que el cargo de la reina era simbólico pero solo han tenido que pasar unos minutos para que España, sin su liderazgo, se haya convertido en un escenario apocalíptico en el que nadie tiene referentes políticos o morales e impera una peligrosa anarquía”, explica Antonio Gutiérrez, un ciudadano de Salamanca.

“Entendemos que la reina quiera sumarse a la huelga feminista, pero no podemos prescindir de su liderazgo ni un minuto más. O vuelve a su puesto de trabajo o todos moriremos”, reconoce Marisa López, de Barcelona, una mujer que se ha considerado republicana toda su vida hasta esta mañana a las 11.35, cuando ha visto a dos hombres pelear sin camiseta encima de un autobús en llamas.

“¿Cómo pudimos estar tan ciegos? La reina es lo que nos separa de la barbarie. Ahora solo Dios sabe qué catástrofes podría desencadenar una huelga del rey Felipe”, dice un ciudadano de Sevilla que ha perdido a un familiar esta mañana porque se ha visto obligado a comérselo.

Desde lo que queda del antiguo Gobierno español han pedido a la reina que “lo que fuera que estuviera haciendo, vuelva a hacerlo cuanto antes” y confían en que, si doña Letizia atiende esta petición, a medianoche se podrá empezar a reconstruir España. “Si el rey llega a hacer huelga, ahora mismo no habría nadie con vida, no ya en España sino en todo el planeta”, aseguran desde el Ministerio de Interior.