El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, envió una misiva el pasado uno de marzo al Rey de España en la que reclama la necesidad de “reconocer y pedir perdón” por los abusos cometidos por los españoles en la conquista de México. Esta mañana, Felipe VI le ha respondido diciendo que solo se disculpará si ellos piden perdón por los mariachis.

“Los conquistadores españoles mataron a sus hombres, violaron a sus mujeres y se llevaron gran parte de su riqueza, pero jamás irrumpieron en un restaurante chillando y tocando guitarras y trompetas”, ha expresado la diplomacia española ante el desafío mexicano. “La Batalla de Centla fue dramática, pero no es comparable al horror que se vive con la canción Cielito lindo”, explica la Casa Real en su respuesta.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha arropado al monarca en este conflicto diplomático. “Hernán Cortés llegó a México hace 500 años, pero hay canciones de los mariachis que se te pegan en la cabeza mucho más tiempo”, defienden desde el Ejecutivo. “Se violan más derechos humanos en tres canciones de un grupo de mariachis que en siglos de ocupación”, insisten desde La Moncloa.

Ante la negativa de Obrador de pedir perdón, Felipe VI ha cogido un vuelo de urgencia a México y se ha plantado bajo la ventana de la casa presidencial. “Sé que tendrás que llorar. Llorar y llorar”, ha cantado. “Con dinero y sin dinero, yo hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley. No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey”, ha sentenciado.

No se descarta que la escalada de tensión entre los dos países continúe y acabe interviniendo la tuna en el conflicto.