- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

ERROR: Nunca debimos darle una katana a este samurái con un alto sentido del honor y que acababa de traicionar a su señor para que nos enseñara a pelar una piña

VISTO EN RETROSPECTIVA NO FUE MUY INTELIGENTE

¿Has visto ese vídeo viral en el que dos personas, aparentemente asiáticas, se comen una piña arrancando gajos fácilmente? Ha corrido como la pólvora porque muestra que no hace falta pelar la piña de forma farragosa sino que se puede hacer sencilla y elegantemente. Pues bien, en la redacción dijimos: “Los asiáticos saben un montón de esto de pelar fruta”. Y agregamos: “¿Por qué no le pedimos a un maestro de las artes marciales que nos enseñe a pelar una piña?”.

«Oh, un momento, yo conozco un samurái… Y justo acaba de perder el favor de su señor, por lo que no tiene nada que hacer», dijo un periodista de la redacción. ¡Qué suerte! Démosle una katana, ¿qué puede salir mal?

A nuestro favor diremos que no sabíamos nada del llamado bushido, el código de honor samurái. Estábamos enfocados en lo de la piña. Ojalá alguien se hubiera documentado sobre los samuráis y sus costumbres extrañas.

El problema aquí es que teníamos que publicar algo sobre este tema sí o sí, porque cuando un vídeo se hace tan viral como el de la piña es imprescindible decir algo sobre el tema. La información hoy en día te obliga a estar siempre pendiente del vídeo viral del momento y en El Mundo Today creemos en un periodismo de acción que se implica hasta el final.

La verdad es que el samurái nos prometió que iba a pelar la piña y nada más, así que no parecía mala idea darle una katana.

Así que finalmente le dijimos “Vale, te doy la katana, pero no te la claves en el estómago para sacarte las tripas, por favor”.

Y él dijo “vale, vale”.

“Lo prometes, ¿eh?”. Y él decía “sí, sí”.

Y bueno, el periodismo viral requiere riesgos, requiere mancharse las manos de alguna manera. Y eso es lo que hemos hecho, mancharnos las manos y también las suelas de los zapatos. De hecho, probablemente ahora mismo somos la redacción con más manchas del país. El periodismo no siempre es agradable, la verdad. De hecho a veces es muy desagradable y hay periodistas que ven según qué cosas y vomitan. Es normal.

Así que con lo de la piña… Bueno, nosotros veíamos que había demanda de ese tipo de datos. La gente parece estar obsesionada con pelar piñas hoy en día y nosotros tenemos que centrarnos en lo que el público pide.

Esto es periodismo de “fact-checking” al fin y al cabo.

Total, que el samurái se arrodilló y se abrió el kimono mostrando su torso desnudo y empezó a susurrar cosas. Y, claro, visto en retrospectiva fue una tontería pensar que se estaba quitando el kimono para no mancharse con los sabrosos jugos de la piña cuando se los fuera a comer, una vez pelada la fruta. En aquel momento pensar eso parecía totalmente lógico y pedimos un poco de comprensión por el hecho de que nos quedáramos grabando.

Cuando el samurái se puso a resoplar y a gritar pensamos “Uf, se está concentrando un montón, va a pelar la piña de una manera muy precisa y muy elegante”. Creíamos que estábamos a punto de contemplar un momento histórico que marcaría un antes y un después en lo que a pelar piñas se refiere y que El Mundo Today sería el medio que se iba a hacer eco de eso y que tendríamos millones de retuits.

Y, bueno, levantó la katana, se puso a gritar…

Al principio, pensamos que simplemente había apuntado hacia la piña en la dirección opuesta porque a lo mejor era miope. Nadie supo qué estaba ocurriendo y pensamos que, simplemente, había apuntado mal. El samurái sacó mucha pulpa pero no de la piña. Una catástrofe. La verdad, si el tipo no pensaba pelar la piña nos lo tendría que haber dicho porque lo ha dejado todo hecho un Cristo.

Todos estábamos pensando en la piña, la verdad, nunca debimos darle una espada a un samurái triste y tendríamos que haber esperado. Por suerte, hemos conocido a unos pilotos kamikaze que nos han dicho que, si desde El Mundo Today les facilitamos un avión, nos enseñan cómo pelan ellos la piña usando aviones de combate.