¿Rancho o abadía? ¿Abadía o rancho? Eso es lo que millones de personas se preguntan cada día desde tiempos inmemoriales. A muchos les gustaría disfrutar de la tranquilidad y la magia del monasterio de Montserrat, pero otros tantos sueñan con recrearse con las excentricidades y las emociones de Neverland. Para decidir cuál es mejor, uno de nuestros reporteros ha pasado una semana en cada uno de los dos sitios.

Características

Lo primero que sorprende es comprobar que ambos lugares guardan muchas similitudes. Neverland tiene una estación de tren, pero Montserrat tiene una estación de funicular. Así que, especialmente para los amantes de los raíles, tomar una decisión no será nada fácil.

Similitudes

Curiosamente, la patrona de Montserrat era blanca y se acabó volviendo negra, y el dueño de Neverland era negro y se acabó volviendo blanco.

Esfuerzo

Aunque los dos lugares tienen estación, lo cierto es que Neverland está muy lejos: se encuentra en el estado de California. Por el contrario, Montserrat está aquí en Cataluña, a apenas 45 minutos de mi casa, lo que supone mucho menos esfuerzo. Algo que puede pasar es que haya gente que viva en un lugar diferente al que vivo yo, pero esa es una opción que no contemplo.

Emoción

Si buscas emociones fuertes, Montserrat, especialmente por la noche, te puede llegar a sorprender. Pero en este apartado Neverland es muy superior. Las granjas llenas de cadáveres de animales salvajes, las millones de chocolatinas caducadas o el parque de atracciones abandonado provocan verdaderos escalofríos.

Comodidad

Ambos lugares cuentan con infinidad de habitaciones en las que pasar la noche. En este apartado también están muy nivelados.

Tiempo

Montserrat en un día la ves. Enciendes un par de velas, te tomas un bocadillo y para casa. Con Neverland necesitas más tiempo. Día y medio de aeropuertos, saltar la verja, escapar de los animales salvajes que se mantienen con vida, esconderte de los guardias, tres años de condena por allanamiento de morada… La verdad es que una semana no es suficiente. De hecho, yo he tenido la suerte de empezar yendo a Montserrat, porque de lo contrario no podría acabar de escribir esta comparativa hasta 2022.

Precio

Neverland está valorada en aproximadamente 120 millones de dólares. Montserrat no está tasada, pero después de pasar una semana allí yo como mucho ofrecería 250 mil euros por ella.

Conclusión

Las similitudes entre los dos sitios resultan abrumadoras. Sin duda me encuentro ante la elección más complicada de mi vida. Mi consejo es que, si alguien tiene la oportunidad, que intente visitar los dos lugares. Eso sí, lo mejor es que dejen a sus hijos en casa.