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Cómo convencer al comercial de la inmobiliaria de que el piso te interesa pero solo si él se queda a vivir contigo

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Ir a visitar pisos a la hora de buscar vivienda es un trámite que a nadie le gusta, pero en ocasiones el comercial de la inmobiliaria resulta ser una persona de lo más especial. Para que no desaproveches la oportunidad si esto te sucede, nuestros expertos de Idealista te explican cómo convencer al comercial de la inmobiliaria de que el piso te interesa pero solo si él se queda a vivir contigo.

Deja caer el lápiz que llevas en la mano y agáchate lentamente para recogerlo. A la novena o décima vez, el comercial empezará a entender que tú no eres una persona cualquiera, que no eres un visitante más de muchos. Cuando te vea agacharte y sonreírle desde el suelo, será consciente de que lo vuestro no va a ser una relación de cinco minutos.

Descorcha una botella de vino y oblígale a beber contigo una copa sentados en el suelo. Hazle sentir especial mirándole fijamente a los ojos hasta que notes que se siente realmente incómodo. Cuando intente enseñarte los dormitorios, dile que no vaya tan rápido, que lo bueno se hace esperar. Si ve que se tiene que esforzar para tenerte, su interés por vivir contigo aumentará.

Hazle entender que dos habitaciones son muchas para una sola persona. Dile que te encantaría alquilar ese piso que está claramente por encima del precio de mercado, pero que te sentirías muy solo en él. Espera su reacción abriendo mucho los ojos y no los apartes de su cara en ningún momento.

Utiliza Photoshop para enseñarle fotos de cómo sería vuestra vida si vivierais juntos. Aprovecha que el comercial está atendiendo una llamada telefónica para empezar a colocar por toda la estancia fotos en las que salís los dos juntos. Cuando el comercial las vea, podrá imaginarse lo increíble que sería compartir ese piso contigo, y también viajar contigo, tener hijos contigo y unir su cuerpo al tuyo y convertiros en una persona con dos cabezas.

Dile que no piensas pagar 900 euros al mes si él no va a estar ahí cada mañana. Grítale que no estás regateando, que esto no va de dinero sino de sentimientos. Dile que llevas 35 años levantándote cada mañana sin él y que no estás dispuesto a seguir así ni un día más.

Explícale que, aunque solo os conocéis desde hace 15 minutos, estás dispuesto a hacer una tontería si se va. En este punto, lo normal es que el comercial de la inmobiliaria intente marcharse. Abre una ventana simulando que estás comprobando las vistas y ponte de pie en la cornisa. Dile que, si sale por esa puerta, en cuanto pise la calle se encontrará con tu cuerpo totalmente destrozado en la acera.

Háblale de ese sueño recurrente en el que formabais juntos una familia en ese piso. Dale todos los detalles que recuerdes para que entienda que no eres un loco que se está inventando un sueño recurrente para conseguir que se quede a vivir contigo. Explícale cómo termina siempre el sueño: con los dos saltando juntos por la ventana. Anímale a recrearlo porque ese es vuestro destino. Dile que morir juntos es más importante que vivir juntos. Corre detrás de él, no dejes que se escape.