Ya nos hemos leído el libro de Pedro Sánchez y estas son algunas de las frases que te dejarán sin aliento.

“En realidad, cielo, los hombres no son complicados. Son criaturas muy simples y cuadriculadas. Por lo general dicen lo que quieren decir. Y nosotras nos pasamos horas intentando analizar lo que han dicho, cuando lo cierto es que resulta obvio. Yo, en tu lugar, me lo tomaría al pie de la letra. Igual te ayuda”. (P. 54)

“¿Debo ser suave y prolongar la agonía o voy por ello?” (P. 104)

“Con un golpecito, la lengua de cuero muerde su clítoris y ella gime en un grito de garganta”. (P. 314)

“Tu trasero está bien levantado. Parece glorioso”. (P. 258)

“Tan atrevida, madame”. (P. 248)

“Si derramas el vino, voy a dejar que te vengas”. (P. 166)

“¿No tienes náuseas? Estoy maravillado de cómo recuperas el aliento”. (P. 125-126)

“Hummm… Podría acostumbrarme a esto”. (P. 111)

“Sí, me vengo pronto, perdiendo toda la razón cuando exploto en su interior. Quieto. Llenándola. Siendo dueño de ella. Recordándole que ella es mía”. (P. 336)

“Suavemente, la primera bola dentro de ella, luego la segunda, dejando el rabito fuera, contra su clítoris. Beso su trasero desnudo y devuelvo sus bragas a su lugar”. (P. 349)

“¿Cómo diablos puede terminar de bailar vals en mi estudio y seducirme?” (P. 358)

“‘Voy a tenerte ahora’, le dije y la levanté para que mi erección esté debajo de ella. ‘¿Lista?’”. (P. 426)

“Mi lengua la atormenta y ella gime y golpea su cabeza contra la pared”. (P. 477)

“‘Pon tus manos contra la pared, Anastasia. Voy a tomarte ahora’, le susurro y con una mirada de sorpresa hacia mí, ensancha sus manos sobre las baldosas”. (P. 480)

“Su ira se estrella contra mí como una ola”. (P. 504)

“Ser malos”. (P. 1578)