Las fuerzas de seguridad españolas continúan buscando a Jimeno Palacios, el cirujano plástico acusado de operar a sus pacientes para que se parezcan a él. Un amplio dispositivo policial lleva toda la semana tratando de localizar al fugitivo, pero de momento solo ha sido capaz de detener a varios de sus pacientes.

“Todos tienen la misma cara, así que es difícil”, lamenta el inspector Carlos Cortijo, agente responsable de la investigación. “El sospechoso va dejando un rastro de personas físicamente iguales a él, pero cuando llegamos a ellos siempre es demasiado tarde”, reconoce impotente. “Jimeno dispone de decenas de pasaportes totalmente oficiales con diferentes nombres, así que puede estar en cualquier país del mundo”, alertan desde la Policía Nacional.

En países como Francia, Noruega e incluso Argentina han sido vistas varias personas con una cara idéntica a la del cirujano, por lo que las autoridades sospechan que está delinquiendo fuera de nuestras fronteras.

En un giro de los acontecimientos, el cirujano se ha operado a sí mismo para parecerse a la Policía, de manera que ahora puede pasar totalmente desapercibido incluso entre los agentes que lo buscan. “No descansaré hasta meterlo entre rejas”, anuncia el inspector Cortijo, que desde el pasado miércoles tiene la misma cara que Jimeno Palacios. “Cada vez que me miro al espejo pienso en este caso y recuerdo que él sigue ahí fuera”, se sincera el agente.

Si las autoridades no consiguen detener a Jimeno, dentro de unos años todos tendremos su cara excepto el propio Jimeno, a no ser que, al acabar de operar a todo el mundo para que se parezca a él, se vuelva a operar a sí mismo otra vez para recuperar su cara original.