Juego de Tronos es uno de los mayores éxitos de la historia de la televisión gracias a sus continuos y sorprendentes giros. De cara a la última temporada, el showrunner David Benioff ha decidido que todos sus protagonistas vuelvan a cambiar de bando y ahora se enfrenten a la horda de muertos desde una farmacia madrileña. “Jon Nieve ahora es un policía llamado Romerales”, han explicado los creadores de la serie.

Benioff adelanta que los dragones no van a salir más porque eso es justamente lo que los fans esperan y, por lo tanto, no se puede caer en una fórmula repetitiva y complaciente.

“Farmacéuticos, vecinos, gente entrañable del día a día, sin magia ni espadas… pero con el frenesí típico de Juego de Tronos. Va a ser espectacular”, explica el co-creador de la serie. Las tramas también serán “mucho menos violentas y más edificantes”, con moralejas que en cada capítulo ayudarán a que los personajes y la audiencia aprendan algo nuevo. “Todos los capítulos terminarán con los personajes abrazados, demostrando que las familias deben permanecer unidas”, comenta.

Los creadores de la serie no han dado más detalles sobre las tramas y enfoques de la última temporada pero han asegurado que, pese a los “ligeros cambios”, seguirá muriendo muchísima gente en cada capítulo (a causa de reacciones alérgicas por los medicamentos vendidos en la farmacia) y se seguirán mostrando genitales masculinos y femeninos en primer plano.