La decisión de Íñigo Errejón de ir a las elecciones con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, no ha revolucionado únicamente Podemos sino también el aspecto físico del político madrileño, que ha engordado nada menos que 41 kilos desde que colabora con la candidata.

“Más Madrid es un proyecto de peso”, anunciaba el mes pasado Errejón, sin saber que su afirmación era literal. “Íñigo no había desplegado todo su potencial en Podemos, ahora estamos viendo lo que puede dar de sí integrado en un entorno en el que puede nutrirse de los demás y concentrar su energía en renovar la izquierda primero en Madrid y luego en un radio de acción cada vez más grande”, argumentaba hoy Manuela Carmena sin ocultar su orgullo. Al parecer, Errejón no solo está renovando la izquierda sino también su armario. Admite incluso que ha tenido que ensanchar las patillas de sus gafas.

Las cenas de Errejón en casa de Carmena se han convertido ya en una cita diaria, según confirma el entorno de Más Madrid. “Empanadas, pierna de cabrito, lasaña y por supuesto cocido madrileño”, reconoce la propia Carmena. “Se comió el otro día una fabada de tal calibre que estuvo a punto de no poder entrar en Madrid Central por el protocolo de contaminación”, bromean sus compañeros.

“Los camfios fe fan a fotar enfeguida fi fos fadrifeños afuestan fon fu foto for efta flafaforma fenofavora fe la fouminfaf fe Fafrif”, sentenciaba Errejón esta mañana en su visita al Ayuntamiento, donde le ha entregado a la alcaldesa 25 táperes vacíos y unos pantalones que hay que devolver porque no son de su talla.