Diciendo por enésima vez que Dios “lo ve todo, también lo que se hace en el Red Dead Redemption 2”, el Papa Francisco ha asegurado esta semana que las infamias y pecados mortales cometidos en el último videojuego superventas de Rockstar serán tomadas en cuenta por el Altísimo durante el Juicio Final, cuando deba decidir si al jugador se le permite la entrada al cielo para disfrutar de la gloria eterna o si debe ser castigado infinitamente en el infierno.

“Dios es omnipresente, pero ahora mismo solo necesita mirar los datos de los servidores de Rockstar y comprobar el medidor moral que incluye el juego”, ha confirmado una fuente del Vaticano.

“No sé por qué hay mucha gente que tiene la sensación de que ser un genocida inmoral en la obra maestra de Rockstar es algo ajeno al juicio de Dios”, decía el Papa Francisco hace unos días. “¿Matar a alguien por el hecho de que te ha ganado al póker es ajeno a Dios? No lo creo”, dijo.

“Es verdad que he hecho ahí unas burradas que ni te imaginas, merezco lo que Dios tenga a bien depararme. No me arrepiento”, dice Guillermo Tato, un español que se ha ganado 19.797.897.763.871 años en el segundo círculo del infierno, lleno de otros jugadores como él.

Millones de hombres y mujeres de todo el mundo han aceptado ya que nada de lo que hagan en la vida a partir de ahora podrá compensar las aberraciones, infamias y monstruosidades propias de psicópatas sin humanidad, moral o empatía que han cometido en los últimos meses mientras se metían en la piel de Arthur Morgan.