Completamente aterrado, José Pérez, de 53 años, se ha dado cuenta esta mañana de que solo tiene un billete de 50 euros y que, por lo tanto, va a morir porque el taxista que le está llevando a su destino ha resultado ser Peseto Loco.

“Mi último viaje es a Plaza Quevedo”, ha dicho Pérez al conductor, asumiendo que el trayecto en taxi será su última experiencia.

“Si quiere, podemos ir por la M-30 rodeando Madrid varias veces”, ha dicho.

A última hora, Pérez ha pedido al taxista que cambie la ruta y vaya directamente al hospital, entendiendo que eso podría darle alguna oportunidad de sobrevivir tras la paliza que va a recibir.