“Debe de vivir cerca de mi casa porque coincidimos cada dos por tres”, comenta Santiago Ródenas, invidente de 46 años y admirador del actor malagueño Antonio Banderas. Ródenas ha pedido autógrafos a 53 personas que llevaban la colonia del intérprete al confundirlas con su ídolo por el olor.

El invidente asegura que Banderas es “increíblemente tímido y modesto, hasta el punto de que insiste en que es una persona de la calle que no entiende por qué me tiene que firmar un autógrafo”. Es, según él, “tan austero como paciente, porque la verdad es que no me resisto y cuando me lo encuentro le tengo que pedir un autógrafo porque lo que yo disfruto es el momento de la firma, luego el autógrafo en sí lo tiro porque tampoco lo veo”.

El equívoco más extremo se produjo el pasado sábado, cuando Ródenas se cruzó por la calle con un señor cuyo perro olía a la colonia de Antonio Banderas porque el dueño lo había estado achuchando. “Me lo encontré disfrazado de El Zorro y estaba tan metido en el papel que cuando fui a darle un abrazo me mordió, el muy cabrón”, relata Santiago.

Paradójicamente, cuando el actor estuvo en Málaga la pasada Semana Santa, Ródenas pasó por su lado sin inmutarse porque Banderas no llevaba su propia colonia.