Viendo que la pizza familiar se les empezaba a quedar pequeña, Telepizza ha presentado esta semana una nueva pizza familiar del Opus Dei de más de diez metros de largo. “Muchos necesitarán ayuda divina para poder acabársela”, presume Vicente Contreras, director ejecutivo de la multinacional española.

La pizza, que solo se vende en su formato más tradicional -de queso o de queso con jamón-, tiene una cruz gigante en el medio con la que se recrea la imagen de la jurisdicción religiosa. Según Contreras, veinte personas pueden saciar su apetito con esta nueva pizza, pero algunas familias del Opus ya se han quejado de que han tenido que comprar más de una. “Al final el nombre es por publicidad, pero si quieres alimentar a todos tus hijos una sola se te queda pequeña”, lamenta Margarita Robles, miembro del Opus Dei.

El tamaño de estas pizzas es tan desmesurado que los repartidores han tenido que aparcar las motos y transportarlas en camiones. “Necesitamos más zonas de carga y descarga en las calles para poder entregarlas”, reclaman. Telepizza también ha tenido que traer varios hornos de Auschwitz para poder calentarlas en sus cocinas.

A esta nueva oferta Telepizza planea añadir pronto la pizza Familia Adams, que se servirá chamuscada e incluirá en la caja una mano suelta que la cortará en porciones.