La operadora ferroviaria Renfe empieza el año sacando pecho. Ayer inauguró un nuevo convoy que viaja sin luz, en un alarde sin precedentes que representa “la cima del transporte ecológico sin huella de carbono”. El ferrocarril partió de Badajoz a las 17.18 y se detuvo en Navalmoral de la Mata a las 21.30.

Los 163 viajeros estuvieron a oscuras durante todo el trayecto, y los que pagaron para viajar en el vagón del silencio estuvieron a oscuras y sin poder hablar, inmersos en sus propios pensamientos. “Es toda una experiencia”, comenta uno de los afortunados pasajeros, que añade además que el tren viajaba “sin luz pero también sin baño y sin calefacción: más ecológico imposible”.

Renfe ha confirmado que este nuevo tren viaja “a la velocidad de la luz apagada”, es decir, a cero, con lo que sus emisiones son también nulas. “Mi hermana y yo nos bajamos en Navalmoral y nos cogimos un BlaBlaCar. Tenía una reunión muy importante en Madrid a primera hora y no podía faltar”, reconoce otro viajero, demostrando que la cultura del transporte ecológico aún necesita tiempo para calar entre algunos españoles.

“De tanto ir a la cola, los demás han dado la vuelta y ahora vamos los primeros”, reconocía un portavoz de la Junta de Extremadura, pionera en transporte sin luz ni emisiones.