El banco en el que me solía sentar junto a Jessica

«Ahora parece tan grande…»

★★★

Los momentos inolvidables que vivimos en ese banco han dejado paso a un vacío insoportable. Cada vez que deambulo cerca de él, se me encoge el estómago y noto cómo me duelen las tripas. También siento una fuerte presión en el corazón. Duele saber que ya no nos volveremos a sentar en él a mirarnos a los ojos y a hablar de nuestros sentimientos. Quitando todo lo sentimental que le rodea y el terrible dolor que me supone acercarme a él, el banco está muy bien conservado, buena madera, gran ubicación y muy limpio.

RUBÉN FERRERO


El columpio en el que besé a Jessica por primera vez

«Ah, no, el primer beso fue en el banco»

★★

Claro, primero estuvimos hablando en el columpio y luego fue cuando nos sentamos en el banco. Allí me besó cerrando sus ojos, esos ojos que todavía a veces se clavan en los míos provocándome escalofríos. Pues nada, ahora que me acuerdo de que el beso fue en otro lado, pues el columpio este me resulta bastante indiferente. No sé, sujeción con cadenas, algo de óxido en la base, no alcanza mucha velocidad, es un columpio completamente normal.

RUBÉN FERRERO


La pintada en la fachada de la casa de Jessica

«Muy oportuna»

★★★★★

No sé quién la habrá hecho, y quizás el insulto está algo fuera de lugar, pero a veces Jessica debería tener más en cuenta los sentimientos de las otras personas y no encerrarse en esa capa de frialdad que tanto daño hace. El dibujo de la pintada está bien logrado para haberse hecho de noche, sin luz y a toda prisa; bueno, imagino que se habrá hecho así porque apareció de la noche a la mañana.

RUBÉN FERRERO


Karaoke El pañuelo mojado

«Pedí una canción de Álex Ubago y me pusieron una caja de Fluoxetina»

Estoy indignado con la dirección de este karaoke. Uno va a su local a tomarse una copa y a relajarse cantando para olvidar a Jessica, y se encuentra con que no tienen la mayoría de los grandes clásicos de la música contemporánea española. Pides “Cuéntame al oído”, de La Oreja de Van Gogh, y lo único que te ponen es cara de pena. Yo no necesito la compasión de nadie, yo estoy bien, si lloro cuando canto es porque me gusta interpretar bien las canciones. Hace mucho que superé lo de Jessica. Y no pienso entrar a valorar las casualidades, como el hecho de que ella trabaje en ese karaoke.

RUBÉN FERRERO


Restaurante El Romántico

«Quedé con un chico que solo hablaba de una tal Jessica»

★★★

(Traducción automática) Yo dispone de una pesadilla de primero cita con hombre que conocí en karaoke. Él me invite a cena romántica y le dice a camarero que nos sienten en mesa donde él cenaba con Jessica. Él me habla constantemente de Jessica. Jessica en otra mesa con marido y sus hijos, mi cita preguntaba a ella si todavía le gustaba el pollo de la casa, Jessica decir que han pasado diez años ya que basta por favor y que solo saliendo juntos por una semana. Mi cita llorando mucho, yo agradece esto porque pollo de la casa tenía muy poco sal.

BRENDA WALSH

El Mundo Today publica cada viernes en la revista OnBarcelona de El Periódico una selección de las reseñas que la capital catalana recibe en internet.