“Muchos no lo conseguirán”. Así de tajante se ha mostrado el sociólogo madrileño Ramón Borreguero al ser preguntado por el principal objetivo de 2019 de los españoles: levantarse de la cama. “La venta de orinales se ha disparado este año, siendo el producto estrella de estas fiestas”, asegura el director de unos grandes almacenes desde el interior de su cama.

A día 2 de enero, millones de españoles siguen en sus camas refugiándose del frío y de los problemas mientras tratan de encontrar una razón por la que salir al exterior. Las calles de las ciudades permanecen vacías y solo los más valientes han vuelto a la oficina después del ridículo de la cena de empresa. “Los españoles están más gordos y más deprimidos por culpa del consumo de alcohol, así que simplemente no tienen fuerzas para ser vistos por nadie”, reconoce Borreguero.

El auge de la extrema derecha, el frío, las catástrofes naturales, el cambio climático, la crispación social y Rubén son algunas de las muchas causas que hacen que abandonar el calor de la cama sea sencillamente imposible para el conjunto de la ciudadanía. Muchos españoles se quedarán bajo el edredón hasta los meses de verano y la gran mayoría no recuperará la verticalidad hasta 2020.

Con la manta hasta la nariz y abrazados a la almohada en posición fetal, en estos momentos millones de españoles se prometen a sí mismos que en cinco minutos se levantarán y empezarán a afrontar un nuevo año, pero la verdad es que no lo harán porque, tal y como dice la revista Time, la cama es el mejor sitio para estar en 2019.

Según los expertos, la única manera de cumplir el objetivo de levantarse de la cama es dejar el cargador del móvil lejos del alcance de la mano. “Sin acceso a internet la gente se puede olvidar de lo mal que está el mundo y cometer el error de querer formar parte de él”, afirman.