Después de disfrutar de un alumbrado navideño de excepción, los vigueses tendrán que prepararse ahora para aguantar seis meses iluminándose únicamente con la luz de las velas y calentando el agua de la ducha al fuego con un barreño. Es el precio a pagar por el derroche descomunal de energía de estos días, un sacrificio que el alcalde de la localidad, Abel Caballero, obvió mencionar a sus ciudadanos.

“Mira, mira qué bonito esto”, comentaba el alcalde a la prensa esta mañana mientras mostraba las fotografías del alumbrado de Navidad guardadas en su teléfono móvil. “Aprovechad que tengo la batería al seis por ciento y luego esto se funde y hasta junio nada”, agregaba.

El Ayuntamiento de Vigo insiste en quitar hierro al apagón: “Aquí la gente sigue con la luz del alumbrado grabada en la retina, hemos tenido tanta y tanta luz que esos seis meses de oscuridad nos servirán para reposar y para ir pensando ya en el alumbrado del año que viene”, argumenta Caballero.

“Es de sentido común: hay lo que hay, y si lo gastas de golpe pues no hay más. Pero está la luz del sol, mientras haya dios es gratis todo el día”, concluía el alcalde, contrariado por las protestas. “Han tenido toda la luz que han querido y más, coño. No entiendo a esa gente que después de una comilona ya está pensando en lo que hay para cenar”, se quejaba.