El líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha cuestionado la estrategia de diálogo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre Cataluña porque se lo ha dicho el cuervo que tiene en el hombro y ha pedido al presidente que “no vaya a la ciudad con mar” (Barcelona) a reunirse con El Oscuro (Torra) porque “algo terrible va a ocurrir”. Según ha declarado, no solo el cuervo le ha advertido con sus “siniestros graznidos llenos de sabiduría” sino que ha tenido visiones “de una España rota” durante toda la noche.

“El presidente no volverá vivo… Veo guerra, veo sangre… veo… Ah, ah, me desmayo”, ha dicho Casado con los ojos en blanco y justo antes de desplomarse a causa de “los horrores” que ha percibido durante su vigilia.

Antes de caer fulminado, Casado ha exclamado que “aquel a quien no me atrevo a nombrar en esta cámara” enviará “un ejército oscuro para atacar el corazón del Estado”, pues busca “un derramamiento de sangre” y “una guerra civil”.

“¡¡ES UNA TRAMPA!!”, ha gritado antes de perder el conocimiento.

“¡Gaaahhhh, gahhhhh!”, ha añadido el cuervo en los últimos minutos del turno de palabra de Casado, demasiado agotado para continuar hablando.

Según fuentes del Congreso, los caballos de Vox han estado toda la mañana agitándose nerviosos ante la inminencia de una reunión con Quim Torra.