Con cada mes de diciembre llegan las listas de buenos propósitos para el año que entra. En esta ocasión, por primera vez en la historia, el principal propósito de los españoles es el de ir al gimnasio a darse de baja. “Después de los excesos de Navidad siempre es bueno pasarse por el gimnasio a desapuntarse y ahorrarse un dinerito”, afirma Cristina Castaño, de 32 años. “Pero claro, la teoría es muy fácil, luego llega enero y te da una pereza enorme”, se sincera.

Millones de españoles que en años anteriores incumplieron el propósito de ir al gimnasio a hacer ejercicio ahora se enfrentan al reto de ir al gimnasio a darse de baja. “Te vas diciendo que mañana vas, que mañana vas, y cuando te das cuenta ya estamos en diciembre otra vez”, reconoce Gustavo Cortijo, de Madrid. “El problema es que, calentito en cama, se está mucho mejor que en una cola esperando a hablar con el administrativo del centro”, comenta.

“Este año sí. Llevo años queriendo hacerlo pero me da pereza”, dicen miles de españoles con la esperanza de cumplir su propósito. Pero para rellenar la solicitud de baja hay que estampar hasta tres firmas diferentes, algo que echa para atrás a muchos. “Una firma sí la haces y hasta te sienta bien, pero las repeticiones de tres son muy duras”, lamentan. “Al final acabas con la muñeca llena de agujetas”, añaden. “Además, casi nunca quedan iguales”, concluyen.

Al cierre de la edición, la prensa también ha podido saber que miles de españoles ya han empezado a fumar en estos últimos días del año para poder cumplir el propósito de dejar de fumar cuando empiece el siguiente.