Un año más, Felipe VI aprovechará el tradicional discurso de Nochebuena para anunciar su renuncia al trono y la constitución en España de una república auténticamente democrática, según él mismo ha informado a sus colaboradores.

“Este año sí, lo juro por Dios”, habría dicho Felipe VI esta mañana, aunque horas después ha empezado a titubear y, en estos momentos, ya no se ve tan capaz de hacer lo que tiene que hacer, por lo que su plan es beber durante todo el día y comparecer a las nueve de la noche completamente borracho y con el arrojo suficiente como para poder mirar a los españoles a la cara y abandonarlos de una vez.

“Putos españoles… No… Sí, voy a decirles eso. Voy a decirles que ya está bien… Exactamente. Claro, claro. Ni un solo día más con esta mierda”, se ha oído balbucear a Felipe VI, que no dejará de beber durante toda la jornada, según ha dicho. “Si voy sereno me faltarán huevos, pero si voy borracho seré capaz de hacer lo que realmente deseo: dejar a los españoles para siempre, renunciar al trono y recuperar mi dignidad como ser humano y como hombre libre”, ha repetido el todavía monarca.

“Vamos Felipe, coño. Tú puedes… Buf, buf. ¡Vamos! ¡Vamos! ¿Es que eres un mierda como tu padre? No sirves para nada”, se la he oído farfullar, según fuentes del Palacio de la Zarzuela. “Que me dejen en paz… Les voy a decir que me dejen en paz y que se busquen a otro rey pero yo ya no aguanto más, lo siento mucho. Lo siento de veras”, insiste.

“El año pasado empecé cada frase con la intención de decir ‘Lo dejo, abdico. Es mejor para todos, especialmente para la democracia’ pero luego me vine abajo porque soy un cobarde y un miserable. Un miserable. Pero este año voy a estar muy borracho y voy a hacer lo que cualquier hombre con un mínimo de dignidad y amor propio haría”, ha dicho gritando por los pasillos y con una botella de whisky escocés.

“¡Viva la República! ¡Viva! Ay, ay, que me caigo, coño”, ha dicho el rey también.

“Vas a salir ahí. Vas a mirar a cámara y vas a decirle a los españoles que lo sientes mucho pero que tú ya no eres rey de España y que les den por culo a todos”, ha explicado el monarca a un árbol de Navidad que no le ha contestado.

“Es que no aguanto ni un minuto más, ¿me oyes? Ni un minuto más. Fuera caretas”, ha sentenciado.

No obstante, algunas fuentes señalan que el año pasado Felipe VI procedió exactamente igual y luego, en el último momento, no se atrevió a abandonar a los españoles en plena Navidad sino que les dijo que les quería muchísimo. “¿Cómo les voy a dejar en Navidad? ¿Qué soy, un monstruo? Lo haré después de Fiestas”, prometió.