Ajena a las voces cada vez más numerosas que piden que se muestre públicamente, la dirección del Museo del Prado se sigue resistiendo a exhibir el pene gigante que pintó Velázquez en su adolescencia. La obra de juventud del genial pintor permanece bajo llave ante la indignación de muchos fans del artista.

El pene gigante de Velázquez es una pintura hecha al óleo sobre lienzo y, según los pocos expertos que la han podido ver, es de estilo barroco. Iluminada con fuertes contrastes y abundantes sombras, especialmente en la zona de los testículos, la luz es dirigida desde arriba, provocando brillos en un glande con prepucio. Los historiadores todavía no se ponen de acuerdo al determinar si el pene pertenecía al propio Velázquez o era de un modelo.

Muchas galerías de arte han mostrado interés en este pene de 16 centímetros que permanece oculto en los bajos fondos del Museo del Prado, pero la dirección tampoco quiere venderlo. “Sacaremos el pene cuando sea el momento”, explica Andrés Úbeda, director adjunto del centro. La prensa ha podido saber que el museo también mantiene ocultas las pinturas negras de la fase anal de Goya. “No se pueden mostrar porque todavía no se han secado del todo”, aseguran.

Lo que el Museo del Prado sí ha querido mostrar a sus visitantes han sido las pintadas de Pablo Picasso en la pared de la puerta del baño de la segunda planta. El “Aquí follé yo” del genio malagueño atrae a cientos de curiosos cada día, aunque el número de teléfono que dejó sigue siendo lo más buscado por los usuarios del servicio de caballeros.