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El Gobierno pasa a llamar «ofendiditos» a cualquier colectivo que se manifieste

EL PROPIO PEDRO SÁNCHEZ ANUNCIÓ ESTA SEMANA QUE "LOS VOTOS DE LOS OFENDIDITOS PERMITIRÁN APROBAR EL NUEVO TECHO DE GASTO"

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«Los ofendiditos del procés, la plataforma de ofendiditos por las hipotecas, los ofendiditos del cambio climático…». El uso de este tipo de expresiones es cada vez más común en las reuniones del Ejecutivo español e incluso en las ruedas de prensa de la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, que ya considera «ofendidito» a cualquier ciudadano que exprese su malestar por alguna cuestión en concreto, sea cual sea.

Sanidad reconocía esta mañana que en algunos centros públicos de salud la ventanilla de quejas luce un cartel con la frase «Ofendiditos hagan cola aquí», por lo que este concepto está cerca de convertirse en oficial y comúnmente aceptado por la Administración. «Me implantaron una prótesis defectuosa que me provoca dolores crónicos y se refieren a mí como ‘ofendidito’. Y, claro, al final me ofende y tengo que reconocer que llevan razón», comenta un ciudadano de Madrid con una mezcla de frustración y resignación.

«Yo no me quejo por un chiste. Me quejo porque me intoxiqué en un restaurante y me han salido ronchas por todo el cuerpo. Y su respuesta es que no se puede tener la piel tan fina», denuncia otra «ofendidita», tal y como la describe la Oficina de Defensa del Consumidor, cuyos empleados ponen los ojos en blanco y resoplan cada vez que tienen que atender la problemática de «otro ofendidito».

La semana pasada, el propio Pedro Sánchez comentaba públicamente en el Congreso de los Diputados que los votos a favor de «los ofendiditos» iban a permitir al Gobierno aprobar el nuevo techo de gasto.

Algunos españoles temen que el uso abusivo de la expresión «ofendidito» pervierta la intención inicial del término y acabe ridiculizando cualquier ejercicio legítimo de la libertad de expresión. De hecho, en algunos libros de historia el 15-M ya figura como un «movimiento de ofendiditos».

«Al final, por culpa de los ‘ofendiditos’, no vamos a poder hacer ni decir nada», protestaba esta semana ante el juez un ciudadano de Toledo condenado a diez años de cárcel por homicidio en grado de tentativa.