Estas Navidades, Campofrío ha decidido abandonar el tono optimista y emotivo que caracteriza sus campañas publicitarias para pasar a la ofensiva. La multinacional de alimentación ha centrado su objetivo en el colectivo vegano, uno de los que más cuestionan su sector, y promete que matará un pollo por cada vegano que haya en España.

“Este es nuestro propósito de Año Nuevo. ¿Cuál es el tuyo?”, pregunta Campofrío en el anuncio, que se emite en radio y televisión desde esta semana. Pero no es simple retórica: El fabricante ha facilitado a los medios un dossier que acredita la realización de un censo de veganos, que sirve como base para el plan de asesinar -la compañía emplea directamente este lenguaje- a casi un millón de pollos en 2019. “Aparte del resto de animales que mueren normalmente en nuestras fábricas”, matiza la empresa. Los pollos que Campofrío matará por cada vegano español “no servirán para producir comida, morirán por nada”.

“Tú mismo, pero ya no podrás decir que evitas la muerte de animales, hijo de puta”, dice un sonriente Dani Rovira en el spot, dirigiéndose a un hipotético vegano. Se desconoce cuánto ha cobrado el actor para sumarse a una campaña que se opone radicalmente a su demostrado compromiso con los animales.

Aunque el anuncio termina animando a los veganos a rendirse porque “ahora estamos juntos en esto”, se recrea mostrando las mismas imágenes terribles de animales torturados en fábricas que utilizan los veganos en sus campañas de denuncia. “Seguir con esta guerra o sellar la paz está en tu mano. Feliz Navidad, vegano”, concluye Campofrío.