“Bueno, cuéntanos algo de ti, que mi hija no suelta prenda”, comentaba ayer la madre de la novia de Jorge Antón, de Valladolid, obviando el hecho de que lleva más de dos meses investigándole y sabe, incluso, que en noviembre perdió tres puntos de carné por una infracción al volante, según le confirmó su compañera de carrera que ahora trabaja en la Dirección General de Tráfico.

“¿A qué te dedicas?”, preguntó la mujer, que está al tanto de todo el historial de Jorge de la Seguridad Social, con todas las altas y bajas, y sabe que empezó a trabajar en una empresa de logística hace quince días pero que se encuentra aún en el periodo de prueba y no tiene claro que sea lo que le gusta.

“Tanto Jorge por aquí, Jorge por allá, al final nos preguntábamos si existías o si eras un invento de mi hija para que dejáramos de decirle que se buscara un novio”, bromeaba ayer la madre de la novia de Jorge durante la comida, por supuesto sin mencionar que extrajo una muestra de saliva del joven hace unas semanas después de sustraerle el cigarrillo electrónico en un bar y está esperando un informe completo de sus antecedentes genéticos que ha encargado a una empresa de Estados Unidos.

“Si mi hija está contenta, nosotros también”, concluyó la señora, sirviéndole a Jorge un plato de langostinos “para ver si saca lo de su alergia o se los come para no hacerme el feo”.

“Verás enseguida que somos una familia muy normal”, aseguró la madre de la novia de Jorge, que esta semana creará el perfil falso de una joven atractiva para intentar seducir a Jorge mediante mensajes privados en Facebook y comprobar si el muchacho “es de fiar”.