La sociedad española (por suerte) ha evolucionado mucho en las últimas décadas. En uno de los aspectos donde mejor se puede ver ese progreso es en la manera en la que celebramos ahora la Navidad. Aunque parezca increíble, hace no tanto, las tradiciones eran muy diferentes. Así que a continuación vamos a hablar de 15 cosas que antes hacíamos los españoles en Navidad y que hoy nos parecerían impensables.

Antes solo celebrábamos Reyes, no Papá Noel. Aunque ahora nos cueste de creer, durante muchos años, nuestros padres y abuelos no dejaban entrar a Papá Noel en sus casas. Lo solían esperar en la puerta con un rifle en la mano. Muchos renos fueron abatidos. Por suerte, Papá Noel sobrevivió hasta nuestros días.

Antes se felicitaba la Navidad con una carta escrita con sangre y no con un meme enviado por Whatsapp. Eran otros tiempos. La gente no tenía lápices ni tinta, así que debían provocarse heridas en el cuerpo para poder escribir con sangre los mejores deseos para estas fechas. Diciembre era el año de las anemias, muchos perdieron grandes cantidades de hierro, otros no tuvieron tanta suerte y murieron.

Antes se colocaba una pistola con una bala en la recámara y cada miembro de la familia se iba disparando en la sien. Aunque parezca mentira, hasta no hace tanto Cristina Pedroche no era famosa y su vestido no acaparaba toda la atención de Nochevieja, así que lo que se hacía en España para matar la espera era jugar a la ruleta rusa. Fin de año era mucho más emocionante. ¡Y llegar al año nuevo bastante más complicado!

Antes padre llegaba a la cena de Nochebuena montado sobre una yegua mientras era perseguido por el alguacil. No ha pasado tanto de esto. Ahora nos hemos acostumbrado a sentarnos al lado del árbol de Navidad para abrir regalos, pero hace 20 o 30 años el alguacil quería apresar a tu padre y toda la cena transcurría entre disparos y amenazas. ¡Cómo hemos evolucionado!

En lugar de árbol de Navidad, antes se empalaba a la abuela y se le colgaban bolas. ¡Qué bolas más cutres teníamos! Ahora nos parecerá bastante extremo el hecho de introducir un palo por el ano de la abuela para enderezarla, decorarla con bolas de colores y disponer los regalos a su alrededor, pero lo cierto es que, en esa época, nuestros mayores estaban bastante más integrados en la celebración.

Cuando, en lugar de comer gambas, toda la familia se reunía para ingerir estiércol. Y lo más sorprendente es que les encantaba. Ahora puede que los más jóvenes veaan esto como algo desagradable, pero hasta la década de los 90 en España en Navidad no se comía otra cosa que no fuera estiércol. Cada miembro de la familia llevaba una bolsa de plástico llena de caca y luego se la repartían. ¿Recuerdas cuál de tus tíos cagaba más rico?

Antes los Reyes traían amianto a las niñas y alfalfa a los niños. Había vida más allá de las tabletas y los móviles. Ahora nos parecerá machista que a las niñas siempre les trajeran amianto mientras que a los niños les regalaran alfalfa, pero lo cierto es que eran otros tiempos y no había tanta concienciación con la igualdad de género (Glup).

Las empresas daban 15 latigazos a sus empleados en lugar de una cesta de Navidad. ¿Eres de los que se ha quejado porque la cesta de Navidad que te han regalado en el trabajo te parece cutre? Pues deberías saber que hasta 1989 los empleados recibían latigazos durante las fiestas, y eran obligados a trabajar durante toda la noche, así que quizás es el momento de valorar el chóped y el trozo de queso que te han entregado.

Antes TVE emitía una violación en grupo a una presentadora. Mucho se reían nuestros padres y madres con las violaciones en grupo de Fin de Año. Por desgracia, no estaban tan avanzados como nosotros y se entretenían con este tipo de programas. Hay que reconocer que, bajo el prisma de la época, el de los años noventa, las violaciones grupales no estaban tan mal vistas como ahora.

Cuando nuestros padres disparaban a negros a través de la ventana en lugar de cantar villancicos. No había internet, las letras de los villancicos eran prácticamente desconocidas y además había muy pocos negros, así que ver un negro era todo un acontecimiento. Hasta no hace mucho, las familias se reunían alrededor de la ventana y disparaban a cualquier negro que pasase cerca.

Antes un Rey daba un discurso de Navidad a la población. Hay que entender que eran otros tiempos, pero sí, por mucho que nos avergüence ahora, en lugar de actuaciones musicales, antes lo que salía por la tele era un hombre que se hacía llamar Rey y hablaba directamente a todos sus súbditos. ¡Y nuestros padres y abuelos le escuchaban con atención!

Las multinacionales emitían anuncios en lugar de transmitir valores a la ciudadanía. Muchos se llevarán las manos a la cabeza, pero hasta no hace mucho la preocupación de las empresas era vender su producto para ganar dinero y la publicidad no era más que una inversión que pretendían recuperar generando necesidad de consumo. Por suerte, ahora la publicidad solo busca transmitir valores y crear una sociedad mejor, independientemente de si la gente compra el producto o no.

Antes se regalaban libros y hasta discos en lugar de androides y coches voladores. ¿Te imaginas a un niño de hoy en día sin su androide? Pues créeme si te digo que hubo una época en la que los robots no estaban entre nosotros y los niños, en lugar de fieles e inmortales sirvientes, recibían regalos como libros o incluso álbumes de música.

Antes no había veganos, así que la gente cazaba y se comía a otros seres humanos. La concienciación por la alimentación no era como la de ahora, y especialmente en Navidad la gente se dedicaba a matarse indiscriminadamente y luego comerse. Nadie pensaba en el medio ambiente ni en la salud. Hemos recorrido un largo camino en los últimos años y debemos sentirnos orgullosos.

Los medios de comunicación no hacían listas interminables. Todavía no sabemos cómo nuestros padres podían sobrevivir sin listas como esta, pero lo cierto es que no se hacían. ¿Qué leían? Pues no lo sabemos. Venimos de una época muy oscura a la que jamás deberíamos regresar.