Un holograma gigante del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha aparecido esta mañana en el cielo catalán provocando miradas de asombro y paralizando completamente la marcha estudiantil contra los recortes del gobierno autonómico. “Oh, oh, mira, es enorme”, han exclamado los estudiantes, dejando a un lado su propósito inicial para hacer fotos del holograma con sus móviles y compartirlas luego en las redes sociales.

“No olvidemos nuestro objetivo común, la libertad de nuestro pueblo”, ha dicho el holograma, visible desde todos los puntos de la geografía catalana. “¿Cómo lo han hecho? ¿Dónde está?”, se preguntan aún los universitarios, médicos, profesores y funcionarios que se encontraban en la calle exigiendo mejoras en sus condiciones laborales.

Puigdemont sigue en estos momentos saludando a los catalanes desde el cielo y su proeza ha logrado acallar las protestas de la ciudadanía. “Se trata de una maniobra de distracción propagandística impropia de… Oh, se mueve, parece que te esté mirando directamente, no sé cómo lo hace”, declaraba Inés Arrimadas, con la mirada fija en el firmamento e incapaz de disimular su admiración.

Varias fuentes de la Generalitat aseguran que esta tarde, junto a Puigdemont, aparecerán en el cielo varios lazos amarillos.