Como ya marca la tradición del centro, un año más, la Universidad Complutense de Madrid ha decorado sus aulas con cadáveres de la sala de autopsias para celebrar Halloween. Los medios gráficos desplazados a la universidad ya han publicado varias fotos de este terrorífico atrezzo. Sin duda el cuerpo de José Cabrales, un varón de 72 años fallecido por una parada cardiorrespiratoria en la noche de ayer, ha sido el que más miedo ha dado al estar colgando de la lámpara con la lengua fuera.

Desde la universidad esperan que más personas donen sus cuerpos a la ciencia para que el año que viene se pueda llenar de cadáveres también el salón de actos. “Un gesto muy sencillo como este puede servir para ayudar a pasarlo bien a decenas de estudiantes”, afirma el director del centro. “Desde aquí también queremos hacer un llamamiento para que la gente done sangre y así poder ayudar a dar más realismo a la próxima noche de Halloween”, piden desde la asociación de alumnos.

De cara a Navidad les pondrán gorros de Papá Noel y los colgarán de las ventanas. “Y si aguantan hasta el verano sin descomponerse del todo, les pondremos bañadores y tablas de surf”, aseguran desde el rectorado. “Estos cadáveres nos ayudan a mantener viva la facultad”, aseguran.

Numerosos tanatorios se han unido a la iniciativa de decorar sus centros por Halloween y ya han empezado a colocar los nuevos cadáveres que les han ido llegando por los pasillos y en los baños. “Despedirse de un ser querido con un buen susto es muy bonito”, aseguran.