Asumiendo que “alguien tiene que llenar el hueco”, Pedro Sánchez y Pablo Casado se han ofrecido a juzgar “lo que haga falta” por las tardes hasta que haya un candidato firme para presidir el Supremo y el Poder Judicial y los jueces vuelvan a ser autónomos. “Es una pena que los propios jueces no se aclaren, pero ya nos ponemos nosotros mientras tanto, no pasa nada”, han dicho los respectivos líderes del PSOE y el Partido Popular en un gesto de generosidad.

“¿Qué pasa, que al final tenemos que ir nosotros mismos? Pues vamos nosotros hasta que la cosa se solucione y ya está. Todos tranquilos”, han declarado ambos líderes.

Aunque dicen que “será complicado” y que “desde luego es añadir horas de trabajo a una agenda ya de por sí compleja”, creen que pueden dedicar varias horas cada tarde a hacer de jueces provisionales y “a modo únicamente de sustitución temporal”.

“Tampoco es para tanto ir allí un rato cada tarde y sacar el trabajo adelante”, han dicho los dos políticos, que aseguran que, en cuanto se pongan la túnica de juez, actuarán “con la independencia judicial que se espera de nosotros”.

Sánchez y Casado confían en que el relevo llegue pronto y la situación no se alargue más que unas semanas para que, una vez el Poder Judicial ya tenga plenos poderes, ambos puedan seguir dirigiendo la justicia española a distancia como se ha hecho siempre.