Once años después de iniciar su servicio por ‘streaming’ convirtiéndose en el principal referente de este tipo de plataformas en el mundo, Netflix ha reconocido que se ha quedado sin espacio en el disco duro. “Ya no nos cabe nada más”, se sinceró Reed Hastings a la salida de las oficinas centrales en la tarde de ayer.

Fuentes cercanas a la compañía aseguran que los problemas de memoria empezaron a aparecer ya en el año 2016, pero que los solucionaron tirando todas las películas españolas a la Papelera de Reciclaje. “Nadie se dio cuenta hasta ahora”, confiesa Hastings. Tras comprobar que se habían quedado completamente sin espacio hace apenas dos días, lo primero que han hecho ha sido eliminar a Paquita Salas, que ocupaba 625Gb.

“Hemos tenido que borrar las dos primeras temporadas de Narcos para ganar gigas, entendemos que ya las habéis visto”, dicen desde Netflix. “Imaginamos que a estas alturas todos sabréis cómo acaba Breaking Bad, porque la acabamos de eliminar entera”, añaden. “Lo de Making a Murderer mejor seguidlo por las noticias porque nos la acabamos de petar”, han afirmado también.

Para evitar más problemas de espacio, desde la dirección de la plataforma ya planean sustituir todas las series y películas del catálogo por documentos de Microsoft Word con los guiones copiados. “Lo mejor es que uno lea todo en alto y los demás se imaginen cómo sería la producción”, recomiendan.