El lunes día 3 y el martes 4 de diciembre son los elegidos para la próxima edición de las Jornadas de Puertas Abiertas en el Congreso de los Diputados. Este año, durante las visitas, la ciudadanía podrá escoger a uno de los diputados que se encuentren en el hemiciclo para escupirle “a un mínimo de tres metros de distancia”, según precisa la web oficial de la Cámara Baja.

“Qué menos, ¿no?”, comentan los españoles, que consideran que la medida “es lo poco que nos queda a los ciudadanos a estas alturas”. El deterioro de las instituciones y la falta de confianza en los representantes públicos “pedían a gritos” la posibilidad de “devolver a los políticos el espectáculo que ellos nos ofrecen en cada pleno del Congreso”.

Los visitantes, aparte de observar los impactos de bala del 23F en el techo, podrán fotografiar este año el lapo de Esquerra Republicana en la moqueta del Congreso.

Esta mañana se ha anunciado el nuevo servicio de escupitajos y ya hay lista de espera. “Borell ya está reservado para los dos días y a Rufián también se lo están rifando cientos de interesados, o hacemos un sorteo o ampliamos las jornadas porque esto parece un concierto de U2”, reconoce un portavoz del Congreso.

Aunque los días 4 y 5 se celebrarán también las jornadas de puertas abiertas en el Senado, de momento no se contemplan los escupitajos “porque un gargajo podría tumbar a un senador si se proyecta con demasiada fuerza”.