Cada vez son más las comunidades de vecinos que optan por instalar en el habitáculo de su ascensor una pantalla de color verde neutro, idéntica a la que utilizan los presentadores de televisión para dar el parte meteorológico incrustando digitalmente los mapas. Los pedidos de este tipo de ascensores han aumentado más de un 80% en el último año en España.

“Aporta mucha frescura a las conversaciones vecinales”, reconoce Arturo Contreras, presidente de su comunidad. “Hablar sobre el tiempo, así en vacío, sin ningún apoyo visual, daba como resultado frases hechas y contestaciones lacónicas que tarde o temprano desembocaban en un silencio incómodo. Alimentar durante cuatro pisos una charla sobre si parece o no que mañana va a llover es algo insostenible en pleno siglo XXI”, agrega.

La nueva pantalla verde, sin embargo, anima a los usuarios del ascensor a establecer coloquios bastante más complejos. María Teresa, vecina de un sexto piso en el barrio de Cuatro Vientos de Madrid, ya ha sustituido su prosaico “Pues este año el otoño ha llegado sin avisar” por una disertación en la que gesticula con enérgicos ademanes, señalando borrascas y anticiclones invisibles y confiando en que alguien esté insertando tras ella los mapas pertinentes. “Fíjate si me motiva el fondo verde este que incluso termino señalando la parte de abajo del ascensor para hablar sobre a qué temperatura deben de estar en las Canarias”, dice.

“¿Y esto dónde lo echan? ¿Cuándo se podrá ver?”, inquiere al salir del elevador Fernando Osuna, inquilino del segundo C, que se declara muy a favor de esta nueva iniciativa. “Antes, en vez de las pantallas estas, había un espejo muy cabrón en el que salías reflejado con una luz muy fea que te resaltaba las ojeras y te dejaba a la vista la coronilla para recordarte que te estás quedando calvo”, explica.

Ante el éxito abrumador de esta innovación tecnológica, algunos vecindarios están instalando en el habitáculo otros dispositivos usados en televisión, como por ejemplo “el pactómetro” con el que se decide ahora a qué piso se va y quién abandona primero el ascensor.