Habrá libertad para que cada jamón lleve o no calcetines según el calzado que escoja, pero a partir de este mismo noviembre los jamones que exporte España tendrán que estar convenientemente cubiertos de zapatillas, botines o, como mínimo, alpargatas. “Una vez en el domicilio del cliente, el jamón podrá descalzarse si así lo desea, pero mientras esté en la tienda o en los almacenes la pezuña deberá estar cubierta”, ha dicho un portavoz de la Unión Europea esta mañana.

Lo conveniente es que cuando haya que cortar jamón se descalce y cuando se haya acabado la sesión se le vuelvan a abrochar los cordones. Asímismo, se recomienda que el cortador también esté descalzo, siempre que su higiene personal lo permita.

“En nuestras instalaciones los jamones van siempre calzados, pero hasta ahora los descalzábamos antes de venderlos”, han declarado desde Jamones Joselito, donde se aseguran además de que las patas izquierdas lleven zapatos de pie izquierdo.

“A las paletillas les ponemos unos guantes muy elegantes”, añaden desde la firma.

La Unión Europea por ahora no ha aclarado si será necesario ponerle al muslo del jamón un pantaloncito.