El Ministerio de Sanidad ha reconocido esta mañana que la saturación de las listas de espera de la Seguridad Social está llevando a dar turnos para practicar autopsias a pacientes que no llegarán vivos a la fecha asignada para su operación. “Como me toque y no me haya muerto aún, me dará mucha rabia”, comenta Rodrigo H., uno de los primeros enfermos en ser citado para su autopsia dentro de dos años. Tres meses después tiene programada una cirugía cardiaca pero “hay que ser realistas”, dice.

Sanidad reconoce que las asignaciones de turnos para autopsias han empezado de forma caótica, y que muchos pacientes han protestado al considerar que llevaban más tiempo esperando su autopsia que otros a los que se ha citado antes. Aunque todos son conscientes de que es preferible ser atendido por un médico antes que por un forense, muchos ya han renunciado a lo primero y ahora pelean para tener alguna oportunidad con lo segundo.

“Las personas que no hayan fallecido como mínimo un día antes de la cita perderán el derecho a la autopsia”, alertan desde hoy los folletos que se reparten en las salas de espera de los ambulatorios. La ciudadanía solicita más coordinación entre facultativos y forenses para evitar casos como el de Marisol R., a quien se sometió a una autopsia cuando aún no había despertado de la anestesia. “El resultado de la autopsia fue que estaba viva, así que tuvimos que dejar la hora de la muerte en blanco”, reconoce el forense.

A última hora de la tarde, Sanidad ha desmentido el rumor de que habrá autopsias con peaje en Cataluña.